No existe la receta perfecta
para la felicidad,
porque sufrimos?
porque reimos?
todo al mismo tiempo.
Un espiral de emociones rellenan
aquel vacio constante de mi
putrefacta habitacion,
en donde convivo con mis grandes
miedos y anhelos,
que aun yo no puedo descubrir.
Creo que sera mejor escribir una carta
y tirarla al mar,
en todos los recuerdos del tiempo
vivido contigo se mantengan
y quizas alguien pueda ver cuanto
quise a esa mujer.
Me callo y solo observo,
como el mar mece mis pensamientos
que se ahogan en la caridad
y sutileza de canto de las olas
y esa sirena que me quizo conquistar.